Durante un viaje por Irlanda del Norte no hay que perderse el puente colgante Carrick-a-Rede. Las fotos no hacen justicia a este paisaje tan espectacular

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El puente colgante de Carrick-a-Rede en Irlanda del Norte

Pasa con relativa frecuencia que existan muchas razones para querer permanecer en un lugar y muy pocas para querer marcharse. Irlanda (Irlanda del Norte si somos rigurosos) es uno de esos países que te invita a quedarte “una cerveza más” y retrasar la vuelta. Tanto es así que cuando llega el momento de volver, te sientes tan a gusto, tan en casa, que piensas en echar raíces para levantarte cada mañana contemplando los mismos horizontes ligeramente ondulados y pedregosos, teñidos de verde intenso… y crees que es una buena idea.

Vivir en un sitio o en otro, ¡qué difícil decisión!, pero lo que es cierto es que quedarse anclado en un solo lugar implica no estar en otros… así que hay que intentar sopesar dicha cuestión con la mayor ecuanimidad posible. Una parte positiva y nostálgica, al mismo tiempo, es que aunque no estemos físicamente en un lugar, podemos “desplazarnos” a él a través de nuestra memoria, retrocediendo en el tiempo. Geográficamente Carrick-a-Rede Rope Bridge siempre estará ahí, en las cercanías de la localidad de Ballintoy, en Irlanda del Norte.

Carrick-a-Rede
Carrick-a-Rede
Carrick-a-Rede
Carrick-a-Rede

Carrick-a-Rede
Carrick-a-Rede

Tras una intensa mañana visitando Belfast, una ciudad muy interesante por el conflicto interno que vivió (e incluso me atrevería a decir que vive) entre católicos y protestantes (presente a cada paso, calle y fachada de la ciudad), el siguiente punto en la ruta era la archiconocida Calzada del gigante. Sin embargo, a escasos kilómetros hay un lugar curioso, el típico de postal. No todo el mundo que visitar Irlanda del Norte sabe de su existencia pero lo que sí es cierto es que una vez que se conoce, a nadie le pasa desapercibido.

Carrick-a-Rede, un puente de cuerda

Carrick-a-Rede es un puente colgante que une tierra firme con una pequeña isla, en la que existe una pesquería de salmones. Cruzar el puente es toda una experiencia, muy divertida para los que no tengáis vértigo, ya que dicho puente está situado a una altura de nada menos que 25 metros sobre el nivel del mar. Se cruce o no (mi recomendación es hacerlo, a pesar del balanceo), el entorno en el que se encuentra es espectacular. El verde esmeralda de las colinas (alguna ventaja tenía que tener que llueva constantemente) conjuga a la perfección con el azul intenso de sus aguas, dando lugar a un escenario digno de las mejores novelas de Nora Roberts.

Carrick-a-Rede

Carrick-a-Rede

Carrick-a-Rede

Carrick-a-Rede

Carrick-a-Rede

A continuación os paso los horarios y precios vigentes durante el año 2012. Espero que os sirvan al menos como referencia…

Carrick-a-Rede

Carrick-a-Rede Horarios y precios

Carrick-a-Rede
Puerta de acceso al puente

Carrick-a-Rede
A medio camino :)

Como apuntaba antes, Carrick-a-Rede no deja indiferente y es un excelente primer plato de un menú que tiene como segundo estrella la Calzada del gigante, de la cual hablaré otro día. Hoy el protagonismo se lo lleva este pedacito de tierra y mar, desde el cual se puede contemplar en el horizonte la isla de Rathlin e incluso la propia Escocia. Una ensoñación, ¡sin duda!

Carrick-a-Rede


Hola! Soy Patricia, fácilmente me podrás encontrar de ruta por Noruega, haciendo fotos en Seúl o comiendo paella en Ibiza. He viajado a casi 50 países y tachado de la lista algunas aventuras épicas que siempre quise vivir.

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