8 min de lectura

Descubre en profundidad las ciudades italianas de Vicenza y Padua, situadas en la región del Véneto y a escasos kilómetros de la deslumbrante Venecia.

Viaje al Véneto y Eslovenia. Vicenza y Padua, arte en estado puro

Reflejo en Prato della Valle

“Soy un viejo fanático del Véneto y es aquí que dejaré mi corazón”.

Ernest Hemingway



Estas palabras, que podrían haber sido escritas por casi cualquiera de los miles de viajeros que visitan esta región italiana, nacieron de la pluma del insigne escritor estadounidense Ernest Hemingway. Yo pude descubrir este sentimiento por primera vez durante un fin de semana de 2008. Entonces, volamos a Milán e hicimos un recorrido que contemplaba conocer Verona, la ciudad de Romeo y Julieta, y el Lago de Garda, del que había oído hablar maravillas. Las conclusiones finales de este primer asalto al Véneto fueron sumamente satisfactorias y por ello me hice la promesa que pronto volvería para conocer el resto de ciudades, villas, paisajes… y, por supuesto, la siempre enigmática Venecia.

Este relato que podéis leer a continuación trata sobre el primer día de viaje por El Véneto y Eslovenia. El Véneto bien podría considerarse un país dentro de la propia Italia. Su variedad geográfica le convierten en el destino anual de millones de personas que encuentran en esta región un lugar ideal en el que pasar sus vacaciones practicando un turismo que ofrece diversas alternativas.

Con Venecia a la cabeza, y otras ciudades como Verona, Padua y Vicenza, la oferta cultural está asegurada. Pero si queremos más, la llamada “Ruta Palladiana” ofrece un amplio recorrido en el que poder conocer en profundidad la alabada obra de Andrea Palladio, un arquitecto referente que creó el denominado estilo “palladiano” durante el Renacimiento, y del que podemos ver numerosas muestras en el Véneto. Los Dolomitas, al norte, constituyen una alternativa al turismo cultural y, sobre todo, una oportunidad para refrescarse durante el período estival, alejados de las altas temperaturas que se “sufren” más al sur.

Preparativos

Como cuento en la Guía de Viaje, hace algo menos de tres meses nos pusimos manos a la obra y decidimos reservar vuelos con Ryanair para volar a Verona y visitar Padua, Vicenza y Venecia, tres ciudades de importancia capital dentro del Véneto.

El primer día de periplo italiano lo dedicamos a descubrir dos lugares que rebosan arte por sus cuatro costados: Padua y Vicenza. De tal manera que una vez que llegamos al aeropuerto de Verona, nos dirigimos a la zona de alquiler de vehículos, donde nos esperaba un Fiat 500 con tan sólo 5.000 kilómetros de rodaje.

Con las llaves en la mano y las dos maletas en el maletero, arrancamos el motor e iniciamos nuestra ruta, la cual tenía como primer destino: Vicenza.

Mapa Primer Día

A (Aeropuerto Villafranca de Verona) – B (Vicenza) 62km
B (Vicenza) – C (Padova o Padua) 45km
C (Padova o Padua) – D: Venecia (Mestre) 41km

 

Vicenza

Panorámica de Vicenza

¿Por qué Vicenza? La razón principal es por ser la cuna de Andrea Palladio. En mis años de universidad este nombre fue citado numerosas veces por diferentes profesores y en diferentes asignaturas, y es que este prodigioso arquitecto del Renacimiento no sólo influyó en su época, sino que fue un referente de centenares de alumnos de su misma disciplina nacidos siglos atrás.

Andrea Palladio

Palladio intentó plasmar en sus obras la vertiente más clásica de la arquitectura romana, la cual otorgaba mayor importancia a las proporciones matemáticas que a la riqueza ornamental. Fue un fiel seguidor de los principios definidos por el arquitecto romano Marco Vitruvio, desarrollados más tarde por Leon Battista Alberti en el siglo XV.

En sus obras siempre buscaba las proporciones armónicas, propias del Renacimiento. Sus fachadas, por ejemplo, se caracterizan por una excepcional elegancia basada en la sencillez y serenidad compositiva. Sin embargo, su destreza como arquitecto le permitió combinar libremente muchos de los elementos del lenguaje clásico, de acuerdo con las exigencias del emplazamiento o de las necesidades funcionales de cada edificio.

Breve reseña histórica sobre Vicenza

La ciudad de Vicenza fue fundada por los Vénetos en el S.VIII a.C. y poco después fue conquistada por los romanos.  Devastada por las invasiones bárbaras, se convirtió en una comarca franca bajo el gobierno de los Longobardos y de Carlo Magno en el año 773. En el año 1115 pasó a ser un municipio libre hasta que en 1236 fue sometida de nuevo por el rey Federico II Barbarrosa y más tarde por Padua.

El esplendor lo alcanzó entre los años 1404 y 1700 de la mano de figuras tan influyentes como Andrea Palladio. En el año 1797 fue cedida a Austria, hasta que en una revuelta en 1848 fue liberada.  Por último, en 1866 llegaron las tropas de Vittorio Emanuele II de Saboya que la anexionaron definitivamente al reino de Italia.

Planificar la visita a Vicenza

Esta ciudad se puede ver tranquilamente en una mañana o en una tarde, mientras se da un agradable paseo por su casco histórico, la mayoría del cual es peatonal. Las visitas más importantes de Vicenza son: el Teatro Olímpico, la Piazza dei Signori (con la Torre, la Basílica y la Loggia del Capitaniato circundándola), el Duomo, la Avenida Corso A. Palladio, que atraviesa el centro histórico de la ciudad y los innumerables palacios que construyó su afamado arquitecto.

Para recibir información extra (folletos, mapas, compra de entradas…), se puede acudir a las Oficinas de turismo locales situadas en el centro histórico de la ciudad:

  • Piazza Matteotti, 12 (al lado del Teatro Olímpico). Horario: 09:00-13:00/14:00-18:00.
  • Piazza del Signori, 8. Horario: 10:00-14:00/14:30-18:30.

Este es el mapa que nos dieron en la oficina de turismo. En una de sus caras muestra un mapa general de la ciudad, con las calles peatonales pintadas de amarillo y una pequeña lupa que indica la situación de la archiconocida Villa Rotonda, a las afueras de la localidad.

Mapa Vicenza

En dichas Oficinas de Turismo se puede comprar la denominada “Museum Card”, que da acceso a seis de los museos de la ciudad:

  • El Teatro Olímpico
  • La Pinacoteca Cívica en el Palazzo Chiericati
  • El Museo Diocesano
  • La Gallerie di Palazzo Leoni Montanari
  • El Museo Naturalistico Archeológico
  • El Museo del Risorgimento e della Resistenza.

Dicha entrada cuesta 8,50 euros y tiene un período de validez de 48 horas. Nosotros entramos en los dos primeros museos.

Museum Card Vicenza

El primero de ellos, el TEATRO OLÍMPICO, es un lugar que bien vale la pena una visita por el extraño hecho de ver un teatro construido en el Renacimiento y en el que el arquitecto, Palladio, por supuesto, ha dado rienda suelta a su creatividad, más allá de las exigencias de los mecenas privados que le encargaban villas o palacios bajo directrices concretas.

Teatro Olímpico de Vicenza

El arquitecto paduano empezó a acometer esta obra de importancia capital justo un año antes de su muerte, en 1580, por lo que su discípulo, Vicenzo Scamozzi, continuó y concluyó el proyecto justo a tiempo para su primera representación: la tragedia de Sófocles Edipo rey, en el año 1585.

Teatro Olímpico de Vicenza

Por tanto, el Teatro Olímpico fue una obra palladiana de madurez, inspirada en la forma de los antiguos teatros griegos y romanos (como el de Verona), pero construido en el interior de un edificio. El auditorio estaba dotado con gradas de piedra (hoy en madera) con forma de semicírculo y un techo pintado imitando al cielo.

Lo más espectacular de todo el conjunto era y es el proscenio, el cual está marcado por una fuerte vocación arquitectónica ya que aparece provisto con un arco de triunfo central y dos laterales. Todos ellos tienen aperturas hacia falsas perspectivas por las que asoman vistas de una imaginaria ciudad de Tebas. Este escenario diseñado por Scamozzi muestra varios nichos y estatuas, las cuales representan a los mecenas que costearon la construcción del teatro.

Teatro Olímpico de Vicenza

Nuestra segunda visita del día fue el PALACIO CHIERICATI, situado en la Piazza Matteotti, la misma que da acceso al Teatro Olímpico. Este edificio de dos plantas fue construido por Palladio en 1550. Actualmente alberga la Galería de Arte de la Ciudad que conserva una colección de pintura y escultura. Sin embargo, nuestra visita resultó decepcionante por el estado en el que se encuentra el museo. Casi todas sus estancias y frescos están restaurándose, por lo que no pudimos ver gran cosa.

Recién salidos del museo, buscamos un sitio para comer. Vicenza parecía una ciudad fantasma, sin un solo alma por la calle, por lo que encontrar un buen restaurante para saciar el apetito y, sobre todo, resguardarnos del sofocante calor, no parecía tarea fácil. Contra todo pronóstico, fuimos a parar a ANGOLO PALLADIO (Piazzeta Palladio 12), una pizzeria situada en las inmediaciones de la Piazza dei Signori.

Aquí fue donde comimos las pizzas más caras y, quizá, más ricas del viaje. Cada uno se pidió una a compartir. El tamaño era más que aceptable y el sabor de la cuatro quesos de los mejores que he probado ya que incluía entre sus ingredientes queso fresco, ¡toda una novedad! El total de la cuenta ascendió a 24,50 euros por las dos pizzas, una botella de agua y la tasa de servicio (5 euros).

Plaza de la Señoría de Vicenza

Como decía, a escasos metros del restaurante donde comimos se encuentra la Piazza dei Signori. Corazón histórico de la ciudad, es considerada por los italianos como una de las plazas más bonitas de todo el país. Está rodeada por majestuosos edificios como son:

– La Basílica. Es el monumento más importante de la plaza, construido en el siglo XV como gran edificio civil, sede de los tribunales de justicia. Un siglo más tarde su aspecto exterior fue totalmente reformado por Palladio que hizo de ella una obra maestra. Equilibrada y ordenada a pesar de la complejidad interior del edificio, la fachada es una sucesión de vacíos y volúmenes que conjugan distintos órdenes clásicos y que se desarrollan en dos pisos superpuestos con finos adornos escultóricos. La inmensa cubierta y las estatuas que rematan la balaustrada superior dan a la basílica un aspecto grandioso y cuidado al mismo tiempo.

– La Loggia del Capitaniato, que fue la antigua residencia del gobernador veneciano. Este es otro de los edificios inacabados por Palladio. Sus enormes columnas celebraban la victoria en Lepanto de la coalición cristiana frente a los turcos.

Plaza de la Señoría de Vicenza

– La Torre de Piazza.

– Y dos bellas columnas venecianas que atestiguan el dominio de la Serenísima sobre Vicenza.

Con las pilas algo más cargadas, retomamos el paseo por la ciudad fantasma de Vicenza y decidimos seguir el itinerario recomendado por uno de los folletos que nos habían entregado en la oficina de turismo local. En él venía señalada una ruta por el casco histórico peatonal que recorría las fachadas de los edificios, casi todos palacios, construidos por Palladio en Vicenza.

Mapa Ruta de Palladio, en Vicenza

Aquí os dejo algunas de las fotografías que tomé de las fachadas de numerosos palacios señoriales durante ese paseo por calles empedradas.

Paseando por Vicenza
Palacio vicentino
De paseo por Vicenza
Otro palacio...

Una vez concluido el paseo, subimos por la emblemática Corso Paladio en dirección a Corso S. Felice, donde teníamos aparcado el coche. Desde allí, pusimos rumbo a las afueras para visitar el más emblemático de los edificios vicentinos, la Villa Rotonda. Para acceder a ella, existe una pista ciclable llamada Viale Riviera Berica, que parte del Arco delle Scalette. En este punto también se puede subir una gran escalinata que asciende hasta la parte más alta de la ciudad, en dirección al Santuario di Monte Berico. Desde allí las vistas de Vicenza son preciosas.

Villa ValmaranaEn lugar de continuar la ascensión, torcimos a la izquierda en Via Dei Nani y tras unos cuantos minutos de caminata en los que vimos una sucesión de fachadas y entradas a suntuosas mansiones, fuimos a parar delante de la Villa Valmarana “Ai Nani”. Esta villa, atribuida también a Palladio, fue construida en 1542 y en 1996 la Unesco incluyó al edificio en el Lugar Patrimonio de la Humanidad “La ciudad de Vicenza y las villas palladianas del Véneto”.

Casi todas las villas pueden ser visitadas entre los meses de marzo y noviembre con horario interrumpido (de 10-12 y de 15-18h). El precio de la entrada oscila dependiendo de las dependencias que se encuentren abiertas en el momento de la visita. Lo habitual es que el precio ronde los 8-10 euros por persona.

Continuamos nuestro camino en dirección a La Rotonda y cinco minutos después ya la teníamos ante nosotros.

Villa rotonda

A finales del siglo XVIII, el honorable escritor alemán Wolfgang Goethe fue a parar a Vicenza. Durante su visita, tuvo la ocasión de conocer a Ottavio Bertotti Scamozzi, un conocido discípulo de Andrea Palladio. Juntos visitaron el casco histórico de la ciudad y más tarde La Rotonda, la cual fue definida por Goethe como el mayor de los logros del arquitecto.

Entrada a la Villa Rotonda
Plano Villa Rotonda

La Villa Capra, conocida como la Rotonda por su aspecto ordenado y simétrico, combina el cuadrado (la planta) y el círculo (la cúpula) magistralmente, resumiendo en sus formas las características propias del Renacimiento y del primer clasicismo. Sin embargo, los cuatro pórticos que presiden cada entrada la otorgan una planta en forma de cruz griega.

De las 19 villas que Palladio proyectó y construyó en el Véneto, sin duda alguna la Rotonda es la más famosa e importante. Fue edificada en el año 1566 en la cima de una colina sobre un basamento cuadrado. Sobre la terraza, a la que se accede por cuatro monumentales escaleras con pórticos jónicos (que imitan a los de los templos romanos), se levanta la casa de planta cuadrada, que tiene los dormitorios en los ángulos y en el centro una gran sala circular cubierta con una gran cúpula. Las cocinas y la administración se encuentran en la planta baja, en el sótano.

Este proyecto supuso toda una novedad en su época ya que por primera vez se cubrió con una cúpula un edificio que no era religioso. Por tanto, Palladio le da a una vivienda el tratamiento de un edificio religioso. Villa RotondaOtro aspecto transgresor es la importancia que Palladio le concede a su ubicación. Como ya sucedía en Asia Oriental, la arquitectura se integra en el paisaje dando lugar a una perfecta armonía entre naturaleza y arquitectura.

La Rotonda fue encargada por un nuevo rico llamado Marius Capra (cuya inscripción figura en el friso del pórtico), refrendario de los Papas Pío IV y Pío V.

Información útil:

La Villa Rotonda está abierta al público del 15 de marzo al 15 de octubre (de 10 a 12 y de 15 a 18h).

El precio de la entrada es de 5 euros para visitar los jardines y de 10 euros si se visita también el interior del edificio (sólo los miércoles).

Villa Rotonda

Tras la visita a la Villa Rotonda, volvimos hasta donde habíamos aparcado el coche para ir al segundo y último destino del día: Padua.

Padua

Padua es una ciudad que podría definirse en dos palabras: religiosidad y cultura. La primera de ellas porque debido a que alberga la Basílica de San Antonio se ha convertido en uno de los centros de peregrinaje más importante de todo el país y la segunda porque cuenta con una de las universidades más antiguas de toda Europa, la Universidad de Padua. Fundada en el año 1222 y en la que hombres tan ilustres como Galileo Galilei, Copérnico o Petrarca pasaron por sus aulas.

Panorámica de Prato della Valle, en Padua

Un buen lugar para comenzar la visita a esta ciudad con alma peregrina es Prato della Valle (11). Esta plaza con forma elíptica se encuentra entre las más grandes de toda Europa. Posee una isla central cubierta por césped rodeada por un canal de agua. Cuatro puentes cruzan el canal y dan acceso al interior de la isla en la que a cualquier hora se puede encontrar a un gran número de paduanos y turistas descansando o charlando animadamente. Con el fin de embellecer el canal, hay 78 esculturas de mármol que rodean el perímetro y que representan a personajes ilustres del pasado paduano.

Mapa Padua

En uno de los extremos de la plaza se encuentra la Basílica de Santa Giustina. Este edificio de culto, el más antiguo de la ciudad, fue fundado en el siglo VI sobre la tumba de Santa Justina de Padua, una joven que fue martirizada y decapitada por haber permanecido fiel a la fe y oponerse al emperador republicano Maximiliano. Según la leyenda, Vitalino, el padre de Justina y un alto mando imperial, se convirtió al cristianismo y mando construir el primer núcleo de la iglesia. El 1117 la iglesia fue arrasada por un terremoto y en su lugar se construyó la basílica actual.

Basílica de Santa Giustina de Padua

Tras la visita y fotos de rigor a Prato della Valle y a la Basílica de Santa Giustina, nos adentramos en la ciudad en dirección a uno de sus más célebres monumentos: la Basílica de San Antonio (1). De estructura románico-gótica, este templo es uno de los lugares de peregrinación más famosos de toda Italia, especialmente el 13 de junio, día de la onomástica de San Antonio, patrón de Padua.

Claustro San Antonio de Padua

La basílica, que fue construida en el año 1232 con siete cúpulas bizantinas, exhibe en su interior las veneradísimas reliquias de San Antonio. Cito textualmente el texto que aparece en la pág. web oficial de la basílica, dentro del apartado que trata sobre la lengua del Santo: “No hay que esperar ver una lengua de color rojo vivo. Pero lo que se ve constituye igualmente un hecho inexplicable, ya que se trata de una parte anatómica muy frágil y una de las primeras que se desintegra después de la muerte. Ahora han pasado más de 770 años de la muerte del Santo y su lengua constituye un milagro perenne, único en la historia y lleno de significado religioso“. A parte de la lengua de San Antonio, también se pueden ver el mentón y los cartílagos de la laringe.

Ya en el exterior, en la plaza que hay frente a la Basílica, se encuentra el monumento al General Gattemelata, un importante comandante de la milicia de Padua que fue enterrado en el interior de la basílica. Esta estatua de bronce fue realizada por Donatello al estilo de los emperadores romanos.

San Antonio de Padua

Tras la visita a San Antonio, nos dirigimos al centro de la ciudad, donde se encuentran los cafés, el trasiego de bicicletas y el bullicio. Unos 15 ó 20 minutos después llegamos a la Piazza delle Erbe y Piazza della Frutta (2), ambas separadas por el Palazzo della Ragione. Este palacio, también llamado “el Salón”, fue construido en 1218 como sede del tribunal y en 1420 sufrió un grave incendio que destruyó alguno de los frescos que conserva en su interior realizados por Giotto.

Piazza della Fruta, en Padua
Piazza dei Segnori (Padua)

A escasos metros se encuentra otra plaza repleta de heladerías y cafés llamada Piazza dei Segnori (3). Es una de las más bellas de la ciudad, compuesta por la Iglesia de San Clemente, la Loggia del Consiglio o della Gran Guardia y por el Palazzo Capitanio. Lo más destacado de esta plaza es su reloj, el más antiguo de Italia y en el que se pueden ver los meses, los días, las horas y minutos, la posición del sol, los signos del zodiaco y la fase lunar.

Cerca de la Piazza dei Segnori está el Duomo o Catedral de Pádua. Este edificio paleo-cristiano fue creado en la alta Edad Media. A lo largo de su historia ha sufrido diversas remodelaciones, aunque el  aspecto actual que muestra se basa en el modelo diseñado por Miguel Ángel en el año 1551.

Padua

Con la intención de regresar a donde habíamos aparcado el coche, nos dirigimos hacia el Río Brenta y bordeándolo, comenzamos a descender. Mientras tanto, vimos L’Specola u Observatorio (10). Esta espectacular torre recuerda la tiranía de Ezzelenio III, que según cuenta la leyenda era el lugar donde torturaba a sus prisioneros. Tras la llegada de la familia Carrara y las sucesivas remodelaciones llevadas a mano por el prestigioso arquitecto Domenico Cerato, este lugar se convirtió en observatorio astronómico y centro de enseñanza para futuros astrónomos.

De vuelta a Prato della Valle nos dimos cuenta que ya era demasiado tarde para visitar la Capilla de los Scrovegni, uno de los monumentos más importante de la ciudad por la importancia de los frescos que conserva en su interior. La capilla, que se erigió sobre las ruinas del antiguo teatro romano, fue mandada construir por orden de Enrico Scrovegni para el descanso del alma de su padre. Los frescos que la decoran fueron realizados por el maestro Giotto con un realismo y naturalidad impropios de la época. Por ello es considerado el primer pintor moderno de la historia.

Con el mal sabor de boca por no haber podido admirar en persona los frescos de la Capilla Scrovegni, nos despedimos de Padua para dirigirnos al hotel donde pasaríamos las siguientes dos noches en la localidad de Mestre, muy cerquita de Venecia… pero esa es otra historia que ya contaré.

Patricia


Hola! Soy Patricia, fácilmente me podrás encontrar de ruta por Noruega, haciendo fotos en Seúl o comiendo paella en Ibiza. He viajado a casi 50 países y tachado de la lista algunas aventuras épicas que siempre quise vivir.

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About the author

Con más de 6 años de experiencia blogueando, Patricia GM es la autora de Escribe cuando llegues. Un blog en el que habla sobre los más de 40 países que ha visitado, las 4 países en los que ha vivido y su manera de recorrerlos: en coche, en tren, en furgoneta, durante días, semanas o meses alrededor del mundo. Sigue leyendo →
10 Responses
  1. Nuria

    Buenas tardes, me ha encantado tu narración. He encontrado por casualidad el blog porque tengo pensado hacer una escapada en junio de cinco días, más o menos, y aún no tengo claro en qué ciudad alojarme y si podré o querré ver tantas ciudades como ahora pienso, más que nada porque no cuento con un coche y dependeré de horarios y demás. En cualquier caso, por lo que cuentas, será una suerte poder visitar esta zona. Gracias por tu blog.

    1. Nuria! Un placer saludarte. Bienvenida al blog.
      Sin duda eres afortunada. En breve vas a recorrer una de las zonas más bonitas de Italia. Además, al viajar en el mes de junio lo harás sin tanto calor y turistas como sucedió en mi caso. Por favor, cuando vuelvas cuéntanos qué tal fue la experiencia y qué ciudades recomiendas a otros viajeros. Buen viaje. ¡¡Disfruta cada momento!!

  2. hola patricia
    soy viajero impenitente y recurrente.
    te agradezco tus notas del viaje. estare por alli la semana que viene en un viaje sorpresa para mi esposa que esta convencida que nos vamos al frio y humedo dublin…..
    haremos tambien el lago Guarda, Como y por supuesto Venecia

    gracias de nuevo

    1. Enrique, me alegra mucho haber ayudado a dar forma a un viaje tan especial 🙂
      Seguro que tu mujer estuvo encantada con el cambio 😉
      Irlanda mejor para la primavera/ verano!
      Un abrazo viajero y a seguir disfrutando de esta pasión común,

      Patricia

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